En Colombia donde la disputa por el territorio sigue marcando la historia de muchas comunidades, una apuesta que se consolida desde lo propio y bajo el proyecto “Guardia Indígena: Cuidanderos de la Vida, la Paz y el Territorio”, liderado por el Ministerio de Igualdad y Equidad, fortalece un proceso que va más allá de la protección física y se trata de cuidar la vida en todas sus dimensiones.
La iniciativa ha impactado directamente a 12 comunidades indígenas en departamentos como Magdalena, Córdoba, Boyacá, Norte de Santander, Guaviare, Putumayo, Caquetá, Chocó, Risaralda, Valle del Cauca y Cauca, articulando procesos en casas ancestrales que funcionan como centros vivos de formación, encuentro y transmisión de saberes.
Desde el Viceministerio de Pueblos Étnicos y Campesinos, el proyecto ha logrado conectar las políticas públicas con las realidades territoriales, apostando por el fortalecimiento del gobierno propio, la autonomía y las iniciativas comunitarias. Más que una intervención institucional, se trata de un diálogo directo con los pueblos.
Puedes leer: Rompiendo las narrativas junto a Infoxica2



Puedes leer también: El territorio resiste desde la mirada de Nelson Galindo Cardozo
Uno de los pilares metodológicos del proceso es el taller “El cuerpo de la resistencia”, que propone una visión integral del fortalecimiento comunitario, donde la resistencia indígena se entiende desde cuatro dimensiones: el pensamiento (formación y comunicación), la espiritualidad (identidad y cultura), la sostenibilidad (economía propia y soberanía alimentaria) y la acción (defensa del territorio y cuidado ambiental).
Este enfoque ha permitido que la Guardia Indígena no solo actúe como un mecanismo de control territorial, sino como un tejido vivo que articula saberes, prácticas y formas de organización. En palabras del Mayor Flavio:
“La Guardia Indígena no solo representa un ejercicio de cuidado territorial, sino una expresión viva de resistencia, dignidad y compromiso con la vida, guiada por los saberes ancestrales y la responsabilidad colectiva de proteger el presente y garantizar el futuro de las nuevas generaciones”.
Además del componente formativo, el proyecto ha impulsado acciones en comunicación comunitaria, formación política y protección ambiental, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y al fortalecimiento de la soberanía alimentaria en los territorios.
La Guardia Indígena se consolida como un referente de construcción de paz desde lo propio, sin armas, con bastones de mando y con la fuerza de la comunidad.
Quienes quieran conocer más sobre esta iniciativa pueden seguir el proceso Cuidanderos de la Vida en sus plataformas digitales como @cuidanderos y escuchar el pódcast en Spotify “Guardia Indígena: Cuidanderos de la Vida, la Paz y el Territorio”, donde las voces de los territorios narran su propia historia.
Podría interesarte: «‘Michael’ El esperado biopic del Rey del Pop llega a los cines
Foto destacada: Cortesía Prensa Ministerio de Igualdad















Comentarios