Entre el olvido institucional y la presión ciudadana, el humedal La Chucuita, ubicado en Ciudad Verde, comuna tres, en intermediaciones con Bosatama, vuelve al centro del debate público en Soacha. El Tribunal Administrativo de Cundinamarca amparó parcialmente los derechos colectivos al ambiente sano, el equilibrio ecológico y la defensa del patrimonio cultural, al concluir que el cuerpo de agua no ha sido formalmente reconocido como humedal ni cuenta con medidas suficientes y verificables para su protección.
La respuesta se dio ante una acción popular interpuesta por un ciudadano contra la Alcaldía de Soacha, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, la Constructora Amarilo S.A.S. y posteriormente la Fiduciaria Bogotá S.A., en calidad de vocera del fideicomiso del predio.
El accionante solicitó medidas concretas para frenar la disposición de escombros, proteger el ecosistema y salvaguardar el patrimonio arqueológico y cultural del sector, incluida la Hacienda La Chucua y los elementos rupestres que reposan en el entorno. Aunque algunas entidades argumentaron que el cuerpo de agua no figuraba en instrumentos oficiales de ordenamiento ni en cartografía ambiental, el Tribunal consideró que existe evidencia suficiente de su valor ecológico y de la necesidad de una figura jurídica clara que garantice su conservación.
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La Sala fue enfática en señalar que la protección de los humedales exige delimitación precisa, estudios técnicos y planes de manejo articulados. En este caso determinó que han transcurrido varios años sin que se concrete el reconocimiento formal, configurándose así la vulneración de derechos colectivos.
En consecuencia se ordena culminar el procedimiento administrativo para reconocer oficialmente a La Chucuita como humedal, incluirlo en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) con zonas de protección delimitadas, adoptar acciones administrativas para su preservación y ejecutar medidas de conservación. Estas disposiciones deberán cumplirse en un plazo máximo de doce meses, con informes periódicos sobre los avances.
Sobre la Hacienda La Chucua
Respecto a la Hacienda La Chucua declarada bien de interés cultural municipal, el Tribunal dispuso la realización de estudios técnicos para evaluar su rehabilitación y la adopción de instrumentos de manejo que aseguren su sostenibilidad. La sentencia, sin embargo, negó el amparo de derechos relacionados con seguridad y salubridad pública al no encontrar pruebas suficientes de su vulneración, aunque instó a la constructora a coordinar la recolección permanente de escombros con el operador de aseo.
El fallo representa un llamado de atención sobre la forma en que el territorio ha sido tratado. La Chucuita no es solo un cuerpo de agua, es un espacio que narra la historia indígena que precede al actual municipio, un punto de encuentro comunitario que convivió durante décadas con viviendas y caminos que marcaron el crecimiento de Soacha.
La denuncia ciudadana y la exigencia de restructuración territorial demuestran que la memoria ambiental y cultural no desaparece, aunque se intente invisibilizar en planos o documentos técnicos. El reto no es solo cumplir una sentencia, sino resignificar un espacio que forma parte de la identidad colectiva y que, tras años de incertidumbre, obtiene finalmente un respaldo jurídico para dejar de existir únicamente en el recuerdo.
Puedes leer el fallo completo aquí.
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