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    Bogotá se suma a la edición 38 de la FILBo con una nueva apuesta cultural e innovadora: el pabellón 5A ‘LEO: sinfonía del silencio, un espacio donde la lectura trasciende lo escrito para convertirse en una experiencia sensorial donde se involucra el cuerpo, la escucha y la reflexión.

    Como un tributo a la reflexión y la memoria bajo inspiración de la obra 4’33 de John Cage, este espacio propone comprender que el silencio no es vacío, sino una forma de percibir el mundo.

    El recorrido inicia en el movimiento cero, conocido como el umbral, un lugar inspirado en las cámaras anecoicas que aíslan completamente el sonido. Este primer momento funciona como una transición que permite a los visitantes reducir el ritmo acelerado de la feria y entrar en una atmósfera más íntima.

    Allí el silencio se convierte en una oportunidad para pensar con calma y escucharse a sí mismo. El visitante se desconecta del exterior y se prepara para una experiencia que invita a reflexionar antes de hablar y a reconocer que incluso en la quietud hay formas de sonido y de presencia.

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    Tras este primer momento, el pabellón conduce al movimiento Origen, un espacio que conecta con el pasado y con aquello que da sentido a la memoria colectiva. Una gran tela recorre el lugar narrando los 25 años de la Red de Bibliotecas Públicas, integrando la historia de la lectura con la experiencia del visitante.

    En medio de este recorrido, aparece la reflexión central del pabellón. “La idea es que nos centremos en el silencio y nos preparemos para el encuentro con la palabra”, explicó Juan Pablo Villaraga, promotor de programación cultural y encargado de la curaduría literaria del espacio.

    El recorrido continúa con espacios definidos. En habitar el pensamiento, los visitantes pueden acceder a libros de circulación gratuita de programas como Libro al Viento y Leer para la Vida, con la intención de que cada persona salga del pabellón con un ejemplar en sus manos. Por su parte Habitar la voz presenta los susurradores, una estructura de tubos de PVC que permite sostener conversaciones íntimas entre los asistentes, generando una experiencia cercana y personal dentro del pabellón.

     Donde el silencio se escribe y se dibuja

    En la etapa final del recorrido, el silencio se transforma en acción. Espacios de escritura, dibujo y talleres invitan a los visitantes a expresar aquello que permanecía guardado, convirtiendo la experiencia en un ejercicio creativo.

    Además, un mapa desarrollado junto a la Secretaría de Planeación visibiliza los llamados silencios en disputa, destacando comunidades que históricamente han estado alejadas de los espacios de participación cultural, y conectando a los asistentes con infraestructuras culturales cercanas a sus territorios.

     Leo sinfonía del silencio no solo propone un recorrido dentro de la feria, sino una experiencia que invita a escuchar, recordar y crear. En medio del ruido, el silencio también encuentra su voz.

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    Foto destacada Prensa Biblored. 

    Catalina Bonilla
    Periodista Cultural

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