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    Alma es científica, tiene un esposo, tres hijos y una vida aparentemente resuelta. Sin embargo, la aparición de un tercero en escena despierta deseos que creía olvidados y la enfrenta a una decisión que podría cambiar el rumbo de su existencia. A partir de este triángulo amoroso, en el que es ella quien se debate entre dos mundos, Mujeres que corren con los zorros propone una mirada sobre la infidelidad femenina, las insatisfacciones de la vida en pareja y las contradicciones del amor romántico.

    Con cinco intérpretes en escena, dramaturgia de Luisa Martínez Espinosa y dirección de Gigí Cuervó, esta coproducción de las compañías Actrices Sin Tiempo y La Barca a la Deriva llegará al Teatro Gabriel García Márquez El Original, con dos únicas funciones de estreno los días 2 y 3 de noviembre.

    Atrapada entre las responsabilidades familiares, un trabajo que no la satisface y su sueño de convertirse en actriz de teatro, Alma comienza a cuestionar la vida que ha construido y a explorar otras posibilidades para su realización personal. Su fascinación por historias como Anna Karenina, de León Tolstói; El polaco, de J. M. Coetzee, y Los puentes de Madison, de Clint Eastwood, acompañan este proceso.

    Sin embargo, su acercamiento al mundo teatral no solo despierta las sospechas de su esposo, sino que también la conduce hacia una posible relación sentimental con un compañero de escena. Entre el deseo, la culpa y el temor, Alma emprende una búsqueda en la que se encuentra con personajes que la confrontan con sus propias contradicciones.

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    Mujeres que corren con los zorros

    La obra parte de una premisa provocadora: “Fui infiel y me dejé pillar”, punto de partida de la dramaturgia de Luisa Martínez Espinosa, desarrollada durante el Laboratorio de Escrituras del yo, dirigido por Rodrigo Vélez Ángel. De esta exploración surge esta pieza teatral que reúne distintas voces y perspectivas sobre las relaciones de pareja, la maternidad y los deseos que muchas veces permanecen ocultos.

    Su título está inspirado en el reconocido libro Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola, aunque en esta ocasión los lobos dan paso a los zorros, esos amantes que aparecen inesperadamente en la vida de las mujeres para provocar verdaderas implosiones. A partir de esta analogía, la dramaturgia reflexiona sobre las posibilidades de la realización personal más allá del matrimonio, el cuidado del hogar y las exigencias laborales, así como sobre las convenciones sociales que condicionan las decisiones de las mujeres sobre su propio destino.

    Ficha técnica 

    Actrices Sin Tiempo se une a La Barca a la Deriva, compañía bajo la dirección artística de Gigí Cuervó, para crear esta propuesta, coproducción ganadora de la Beca de Creación de Teatro de Sala 2026 del Programa Nacional de Estímulos del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. El montaje cuenta con las actuaciones de Luisa Martínez Espinosa, Rosa Otálora, Brigitte Quintero, Roberto Cortés, Gigí Cuervó, Martín Grisales, Gabriela Martínez V. y Federico Martínez V., coreografía de Aleksandra Rudnicka, escenografía de Edwing Pinzón, vestuario de Alejandra Hernández, iluminación de Sarai Quintero, fotografía John Bedoya, video Santiago Ruiz, ilustración Stephanie Argáez, diseño gráfico Ana María Acevedo, Sonografía Ricardo Suárez y Gigí Cuervó, cantante Laura Clavijo y asistencia de dirección y producción de Jennifer Argáez.

    Mayores informes y boletería aquí. 

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    Foto destacada cortesía Prensa

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